Muchas aseguradoras de homeowners y renters en Estados Unidos tienen listas de razas que no cubren o por las que cobran más: pit bull y similares, rottweiler, dóberman, pastor alemán, chow chow, akita, presa canario y otras. Si tu perro está excluido y muerde a alguien, la aseguradora no paga y la reclamación (que puede ser de decenas de miles de dólares) cae sobre ti. Sí existen aseguradoras que evalúan por historial del perro y no por raza, pólizas específicas de responsabilidad canina, y algunos estados han prohibido en años recientes la discriminación por raza en seguros. Verifica la ordenanza y la regulación de tu estado.
¿Buscas paseador en Lima? Compara perfiles y preciosSi tienes un pit bull, un rottweiler o un pastor alemán en Estados Unidos, es muy probable que tu seguro de casa o de renta lo trate distinto: o excluye por completo la cobertura de responsabilidad para ese perro, o te cobra una prima más alta, o directamente rechaza la póliza. No es una ley; es una decisión comercial de cada aseguradora basada en sus estadísticas de reclamos por mordida. Y tiene una consecuencia que muchas familias descubren el día equivocado: un perro excluido que muerde a alguien es una reclamación que pagas tú, de tu bolsillo, sin techo.
En muchos países de Latinoamérica el seguro de casa es raro y el de renta casi no existe. En Estados Unidos, el landlord suele exigir renters insurance como condición del contrato, y casi toda hipoteca exige homeowners. Esas pólizas traen incluida una cobertura de responsabilidad personal, típicamente de $100,000 a $300,000, que es la que responde cuando tu perro muerde al cartero, al vecino o al niño de la fiesta. Es una de las coberturas más valiosas que vas a tener como dueño de perro, y es la que la lista de razas te puede quitar.
Cómo funciona la exclusión por raza
Cuando contratas la póliza te preguntan si tienes perro, la raza y si alguna vez ha mordido. Según la respuesta, la aseguradora hace una de cuatro cosas: acepta sin cambios; acepta pero excluye al perro de la cobertura de responsabilidad (la casa sigue asegurada, el perro no); acepta con una prima más alta o con un endoso específico para animales; o rechaza la póliza completa. Las listas no son iguales entre compañías, y algunas ya no usan lista: evalúan por historial individual (si el perro ha mordido, si está entrenado, si está esterilizado) en lugar de por raza. También existe una capa adicional: algunos estados han aprobado leyes en los últimos años que prohíben a las aseguradoras negar o cancelar una póliza solo por la raza del perro. No son la mayoría y las condiciones varían; averigua si tu estado es uno de ellos en el sitio del departamento de seguros estatal.
Tabla: exclusión, recargo o sin lista
| Tipo de política | Qué significa para ti | Costo aproximado | Riesgo si el perro muerde |
|---|---|---|---|
| Exclusión por raza | La póliza cubre la casa, pero no la responsabilidad por tu perro | Sin recargo, pero sin cobertura | Pagas todo: médicos, abogados, daños. Sin límite |
| Recargo o endoso por perro | Cubren al perro con prima más alta o con un límite específico | $50 a $300 más al año, varía mucho | Cubierto hasta el límite del endoso |
| Sin lista de razas, evaluación individual | Preguntan historial de mordidas, entrenamiento, esterilización | Prima normal si el historial es limpio | Cubierto hasta el límite de responsabilidad |
| Rechazo de póliza | No te aseguran mientras tengas ese perro | Tienes que buscar otra compañía | Sin seguro de casa, y el landlord o el banco lo exigen |
| Póliza separada de responsabilidad canina | Un seguro aparte solo para lo que haga tu perro | $150 a $600 al año según raza y cobertura | Cubierto según los límites contratados |
| Póliza umbrella (paraguas) | Cobertura extra encima de la de casa, si la de casa no excluye al perro | $150 a $400 al año por $1 millón | Cubre lo que exceda la póliza base |
Una mordida seria en Estados Unidos genera con facilidad facturas de $20,000 a $50,000 entre sala de emergencias, cirugía, terapia y honorarios, y las demandas por mordidas a niños en la cara pueden superar eso por mucho. Sin cobertura, la persona te demanda a ti, y si hay sentencia pueden embargar salario y bienes. Además, ocultar la raza o una mordida previa a la aseguradora se considera falsa declaración: si lo descubren cuando reclamas, niegan el pago y pueden cancelar la póliza. Nunca mientas en la solicitud.
Las razas que más aparecen en las listas de las aseguradoras
- Pit bull y perros tipo pit bull (American Pit Bull Terrier, American Staffordshire, Staffordshire Bull Terrier, American Bully) y sus mezclas.
- Rottweiler.
- Dóberman.
- Pastor alemán.
- Chow chow.
- Akita.
- Presa canario, cane corso, dogo argentino y otros molosos de guarda.
- Mastín, bullmastiff.
- Husky siberiano y malamute de Alaska.
- Gran danés y san bernardo en algunas listas, por tamaño.
- Cruces con lobo, casi siempre excluidos.
- Cualquier perro con una mordida previa registrada, sin importar la raza.
Cómo buscar una aseguradora que cubra a tu perro
- 1Antes de cotizar, ten a mano: raza o mezcla según el veterinario, peso, edad, esterilización, certificados de entrenamiento y constancia de que nunca ha mordido.
- 2Pregunta a cada compañía, de forma directa: ¿tienen lista de razas restringidas? ¿Mi perro está en ella? ¿Lo excluyen, lo recargan o lo cubren normal? Pide la respuesta por escrito o en la póliza.
- 3Trabaja con un agente independiente (que vende pólizas de varias compañías) y dile de entrada la raza. Ellos saben qué aseguradoras evalúan por historial y no por raza en tu estado.
- 4Si ninguna aseguradora de casa cubre al perro, cotiza una póliza separada de responsabilidad canina. Existen compañías especializadas y algunos clubes de raza tienen convenios.
- 5Revisa si tu estado prohíbe la discriminación por raza en seguros. Si es así, una negativa basada solo en la raza puede reportarse al departamento de seguros estatal.
- 6Cuando ya tengas póliza, lee la sección de exclusiones cada renovación. Las listas cambian y una aseguradora puede agregar tu raza al renovar.
- 7Si el perro cambia (nueva mordida, nueva adopción), avisa. Es incómodo, pero el silencio es lo que anula la cobertura.
Cuándo sí y cuándo no
Cuándo sí vale la pena pagar más por cubrir al perro
- Siempre que tengas un perro de raza señalada o de más de 50 libras. La diferencia entre un endoso de $200 al año y una demanda de $40,000 no admite discusión.
- Si tienes niños en casa y recibes visitas, primos, amigos de la escuela. La mayoría de las mordidas ocurren a conocidos, dentro de casa.
- Si tu perro es reactivo, tiene miedo o ya gruñó en serio a alguien. Ese es el perro que la aseguradora quiere excluir y el que tú más necesitas cubrir.
- Si tienes patrimonio: casa, ahorros, un negocio. Una sentencia sin seguro los alcanza.
Cuándo no: lo que no resuelve nada
- No declarar al perro o decir que es otra raza para pagar menos. Es la forma más segura de quedarte sin cobertura cuando la necesites.
- No aceptar una póliza con exclusión pensando que tu perro nunca va a morder. Los perros que nunca mordieron son, por definición, los que dan la primera mordida.
- No pagar una póliza de responsabilidad canina con límites muy bajos ($25,000) para un perro grande: cubre poco y da falsa tranquilidad.
- No confiar en que el seguro del landlord te cubre. La póliza del edificio protege al edificio, no a ti.
Si estás rentando: lo que el landlord va a pedir
Muchos contratos de arrendamiento exigen renters insurance con un mínimo de responsabilidad, a menudo $100,000, y algunos administradores piden que el landlord aparezca como interesado adicional en la póliza. Si tu perro es de raza restringida para el complejo, presentar una póliza que cubra expresamente al perro es a veces lo que convierte un no en un sí, sobre todo con dueños particulares. Y si el complejo te aceptó al perro pero tu aseguradora lo excluye, tienes un hueco: cumples con el contrato, pero no estás cubierto. Ese es el caso típico para agregar una póliza de responsabilidad canina aparte.
Cierre honesto
Las listas de razas de las aseguradoras son injustas para muchos perros buenos, y las organizaciones veterinarias llevan años diciéndolo. Pero mientras existan, tu trabajo como dueño es simple: declarar la verdad, buscar la compañía que cubra a tu perro (existen), pagar el endoso o la póliza aparte si hace falta, y no vivir con un perro grande sin cobertura de responsabilidad. Las reglas sobre qué pueden hacer las aseguradoras cambian de un estado a otro, y en varios ya no pueden discriminar por raza: verifica la regulación de tu estado y la ordenanza de tu ciudad o condado antes de decidir.
Qué pasa si tu perro muerde, razas restringidas, cómo rentar con perro y las reglas que cambian por estado.
Ver todas las guíasPreguntas frecuentes
¿El seguro de casa cubre a un pit bull en Estados Unidos?
Depende de la aseguradora: muchas excluyen la responsabilidad por perros tipo pit bull o cobran más, y algunas rechazan la póliza. Otras evalúan por historial del perro y no por raza. Pregunta antes de contratar y pide la respuesta por escrito.
¿Qué pasa si mi perro muerde a alguien y el seguro no lo cubre?
La reclamación cae sobre ti: gastos médicos, abogados y daños, que en una mordida seria pueden superar los $20,000 a $50,000. Si hay sentencia, pueden embargar salario y bienes. Por eso conviene una póliza aparte de responsabilidad canina si la de casa excluye al perro.
¿Qué razas excluyen las aseguradoras de casa?
Las más comunes: pit bull y similares, rottweiler, dóberman, pastor alemán, chow chow, akita, presa canario, cane corso, mastines, husky, malamute y cruces con lobo. Cada compañía tiene su lista y algunas no usan ninguna.
¿Cómo encuentro un seguro de casa sin lista de razas?
Usa un agente independiente y dile la raza de entrada; pide a cada compañía por escrito si tienen lista; cotiza pólizas separadas de responsabilidad canina ($150 a $600 al año); y revisa si tu estado prohíbe la discriminación por raza en seguros.
¿Puedo no declarar la raza de mi perro al seguro?
No conviene. Ocultar la raza o una mordida previa es falsa declaración: si lo descubren al reclamar, niegan el pago y pueden cancelar la póliza. Declara la verdad y busca la compañía que sí lo cubra.