Dar una camada en adopción responsable significa entregar cachorros de al menos ocho semanas, desparasitados, con su primera vacuna y con un adoptante filtrado. El filtro no es un trámite: es la diferencia entre un perro que se queda toda su vida y uno que aparece en un grupo de reventa a los tres meses. En Lima, dejar lista una camada de cinco cachorros cuesta entre S/ 700 y S/ 2000 y ese gasto lo asumes tú, no el adoptante. Cobrar una cuota simbólica de adopción no está mal visto: filtra al impulsivo y ayuda a cubrir la vacuna.
¿Buscas paseador en Lima? Compara perfiles y preciosDar una camada en adopción de forma responsable se resume en dos cosas: entregar cachorros listos y entregarlos a la persona correcta. Listos significa mínimo ocho semanas de edad, desparasitados según pauta veterinaria, con su primera vacuna puesta y revisados por un veterinario. La persona correcta no se elige por quién escribió primero, sino por quién responde bien un cuestionario incómodo. Los dos errores clásicos son entregar a las seis semanas por apuro y regalar al primero que dijo que sí.
En Lima esto tiene un contexto propio. Hay muchos grupos de Facebook y cuentas de Instagram donde una publicación de cachorros gratis explota en horas, y una parte de esos mensajes no viene de familias: viene de gente que revende. También pesa la realidad del departamento: buena parte de la ciudad vive en pisos pequeños con reglas de propiedad horizontal, y entregar un cachorro que va a ser un perro grande a un depa de cuarenta metros sin preguntar nada es prepararle una devolución.
Antes de publicar: lo que tienes que tener listo
- 1Edad mínima de entrega de ocho semanas. Antes de eso el cachorro todavía está aprendiendo de su madre y sus hermanos a controlar la mordida y a tolerar la frustración.
- 2Desparasitación interna completa según la pauta que te haya dado tu veterinario, con las fechas anotadas por escrito.
- 3Primera vacuna puesta y cartilla firmada y sellada por la veterinaria.
- 4Revisión clínica de cada cachorro, con mención de cualquier hallazgo. Si uno tiene una hernia umbilical o un soplo, se dice antes de entregar, no después.
- 5Fotos honestas y actuales de cada cachorro, sin filtros ni ángulos que disimulen el tamaño.
- 6Una descripción realista del tamaño adulto estimado y del nivel de energía esperado.
- 7Un formulario de preguntas listo para enviar a cualquier interesado.
- 8Un contrato simple de adopción, aunque sea de una página.
El filtro que de verdad separa
Un buen filtro no es un interrogatorio hostil: son seis o siete preguntas que revelan si la persona pensó el asunto. Las respuestas evasivas dicen tanto como las respuestas malas. Y hay una pregunta que casi nadie hace y que es la más útil de todas: qué va a pasar con el perro si te mudas.
- ¿Dónde vas a vivir con él y el edificio o el propietario permite perros? Pide que lo confirme, no que lo suponga.
- ¿Cuántas horas al día va a estar solo? Ocho o diez horas diarias en un depa sin salidas no es un plan para un cachorro.
- ¿Quién lo va a sacar y a qué hora? Que exista un nombre concreto, no un se turnan.
- ¿Cuánto calculas gastar al mes en comida, veterinario y desparasitación? Si nunca lo pensó, todavía no está listo.
- ¿Tuviste perros antes y qué pasó con ellos? La respuesta a esta suele ser la más reveladora de todas.
- ¿Qué haces si te mudas de casa o de ciudad?
- ¿Estás de acuerdo con esterilizarlo cuando tu veterinario lo indique?
Si puedes, haz una videollamada breve y pide ver el espacio. No es desconfianza, es la práctica normal de cualquier albergue serio del país. Y si te dicen que lo quieren de regalo para sorprender a alguien, ahí paras: un perro entregado como sorpresa a una persona que no participó de la decisión es el caso que más vuelve.
Cuánto te cuesta a ti dejar la camada lista
Este es el número que casi nadie publica y por el que vale la pena entrar a leer. Los rangos son de Lima para 2026 y están calculados para una camada de cinco cachorros; con siete, todo lo que se cobra por cabeza sube. Ese gasto lo asumes tú antes de entregar, no el adoptante.
| Concepto | Rango por cachorro | Total estimado camada de 5 |
|---|---|---|
| Desparasitación interna (varias dosis) | S/ 40 a S/ 120 | S/ 200 a S/ 600 |
| Primera vacuna con cartilla | S/ 45 a S/ 90 | S/ 225 a S/ 450 |
| Revisión clínica antes de entregar | S/ 20 a S/ 50 | S/ 100 a S/ 250 |
| Alimento de cachorro semanas 4 a 8 | S/ 40 a S/ 90 | S/ 200 a S/ 450 |
| Implante de microchip (opcional) | S/ 60 a S/ 140 | S/ 300 a S/ 700 |
| Insumos: corral, tapetes, transporte | No aplica | S/ 150 a S/ 400 |
| Total realista sin imprevistos | No aplica | S/ 875 a S/ 2150 |
Cobrar una cuota simbólica, del orden de S/ 80 a S/ 200 en Lima, no te convierte en criador. Cumple dos funciones: filtra a quien está actuando por impulso y ayuda a cubrir la vacuna y la desparasitación que ya pagaste. Lo que sí conviene es decirlo de frente en la publicación y explicar a qué corresponde. Regalar sin ningún filtro es lo que más termina en reventa.
Qué debe decir el contrato, aunque sea de una hoja
No necesitas un abogado ni un documento de diez páginas. Un texto simple firmado por ambos, con copia del documento de identidad del adoptante, ya cambia el comportamiento de la gente. Escribe compromiso de esterilización cuando el veterinario lo indique, prohibición de reventa, compromiso de avisarte si por cualquier motivo no puede seguir con el perro, y tu derecho a recibirlo de vuelta antes de que termine en la calle. Ese último punto es el que más perros salva.
- Datos completos del adoptante y una copia de su documento de identidad.
- Compromiso de esterilización en el momento que indique su veterinario.
- Prohibición expresa de venta o reventa del animal.
- Compromiso de avisarte antes de reubicarlo, con derecho tuyo de recibirlo de vuelta.
- Entrega de la cartilla de vacunación y de las fechas de desparasitación.
- Un canal de contacto que quede abierto los primeros meses.
El seguimiento que sí sirve
Pide una foto a la semana, otra al mes y otra a los tres meses. No es control: es la ventana en la que la gente que se arrepiente te avisa a ti en vez de dejar al perro en un parque. La mayoría de abandonos tempranos ocurre en los primeros noventa días, casi siempre por tres motivos concretos: llora de noche, muerde muebles y hace sus cosas fuera del pañal. Si estás disponible para responder esas tres preguntas, evitas la mayoría de devoluciones.
Cuándo sí y cuándo no entregar
Entrega cuando el cachorro tiene ocho semanas o más, está revisado y vacunado, y el adoptante respondió bien y verificó que puede tener perro donde vive. No entregues si el cachorro todavía no llega a las ocho semanas, si el adoptante no puede confirmar que le permiten animales, si va a estar solo diez horas al día sin plan de salidas, o si notas apuro por llevárselo hoy mismo. Un cachorro que se queda dos semanas más contigo no pierde nada. Uno entregado mal puede perderlo todo.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad puedo entregar un cachorro en adopción?
A partir de las ocho semanas, y muchos veterinarios prefieren nueve. Antes de esa edad el cachorro sigue aprendiendo de su madre y sus hermanos a controlar la mordida y a manejar la frustración, y entregarlo antes se paga después en problemas de conducta.
¿Está mal cobrar por un cachorro que voy a dar en adopción?
Cobrar una cuota simbólica que cubra vacuna y desparasitación es una práctica aceptada y ayuda a filtrar decisiones impulsivas. Lo que sí conviene es decirlo claro en la publicación y explicar a qué corresponde el monto.
¿Cómo evito que revendan al cachorro?
No hay forma infalible, pero un contrato firmado con copia del documento, un filtro previo con preguntas concretas y un seguimiento con fotos en los primeros tres meses reducen mucho el riesgo. Los avisos de cachorros gratis sin filtro son los que más terminan en reventa.
¿Debo poner microchip antes de entregar?
No es obligatorio en todos los casos, pero ayuda mucho si el perro se pierde. En Lima cuesta entre S/ 60 y S/ 140 por animal. Si el presupuesto no alcanza para toda la camada, prioriza vacuna y desparasitación, y conversa el microchip con el adoptante.
¿Qué hago si el adoptante quiere devolver al perro?
Recíbelo. Ese es el punto de dejarlo escrito en el contrato: que la salida sea contigo y no la calle. Aprovecha para preguntar qué pasó, porque muchas devoluciones tempranas se resuelven con orientación sobre llanto nocturno, mordida o rutina de salidas.