El pug es de las razas más tolerantes con los niños, pero en esta pareja el que suele salir lastimado es el perro. Sus ojos prominentes, su respiración corta y su cuerpo compacto sufren con abrazos fuertes, dedos curiosos y juegos largos bajo el calor. Con bebés y niños de 3 a 6 años la convivencia exige supervisión total y desde los 7 años suele funcionar muy bien. No conviene si buscas un compañero para correr o si nadie en casa vigila los juegos.
¿Buscas paseador en Lima? Compara perfiles y preciosCasi todas las guías preguntan si el perro es peligroso para los niños. Con el pug la pregunta se invierte. Pesa entre 6 y 8 kilos, tiene un carácter sociable y aguanta con paciencia más de lo que cabría esperar. En una casa con niños pequeños, el que suele salir lastimado es él.
En Lima hay una variable extra que casi nadie cuenta: el calor húmedo de enero a marzo. Un pug que corre detrás de un niño en el patio a las tres de la tarde pasa de feliz a jadeante en pocos minutos. Su hocico corto lo obliga a respirar con más esfuerzo que otras razas, así que la convivencia con niños también es un asunto de temperatura.
El carácter del pug con los niños, sin romanticismo
Se lo describe como un payaso cariñoso y es verdad. Busca compañía, tolera caricias, perdona torpezas y rara vez muerde. Eso lo convierte en una buena opción para familias, pero esa tolerancia tiene un costo escondido. Como casi no protesta, el niño no recibe la señal de que se pasó, y el abuso de confianza se va acumulando. Un pug que se queda quieto mientras lo cargan con la cabeza colgando está aguantando.
Otro rasgo útil es su energía media. Juega en ráfagas cortas y después duerme largo. Eso encaja con familias que no quieren un perro que pida dos horas de ejercicio al día. También significa que no sirve de compañero para el niño de diez años que quiere salir a correr o andar en bicicleta.
Pug con niños según la edad del niño
| Edad del niño | Cómo suele ir | Qué le puede pasar al pug | Regla de la casa |
|---|---|---|---|
| Bebé (0 a 2 años) | El pug se acerca con curiosidad y calma, pero el bebé agarra con mucha fuerza | Dedos en los ojos y jalones de la piel de la cara y de la cola | Adulto presente, el pug se retira cuando quiere y nunca queda a solas con el bebé |
| 3 a 6 años | Es la etapa más delicada: el niño lo trata como peluche, lo abraza y lo quiere cargar | Presión en el cuello y el pecho, caídas desde los brazos | Solo se lo carga sentado en el suelo o en el sofá y con ayuda de un adulto |
| 7 a 12 años | Suele ser la mejor etapa, con juegos tranquilos, paseos cortos y mucha caricia | Juegos largos bajo el calor, pelotazos cerca de la cara | Pausas, agua fresca y juegos en las horas frescas |
| 13 años o más | Convivencia muy buena, el adolescente puede encargarse de rutinas | Sobrepeso por premios a escondidas | Una sola persona controla la ración diaria |
Tres maneras de lastimar a un pug sin querer
Los ojos
Los ojos del pug son grandes y quedan poco protegidos por la cuenca. Un dedo, una uña, un juguete o una ramita pueden rasparle la córnea. Si el ojo está rojo, lagrimea, lo mantiene cerrado o se lo frota con la pata, es motivo de consulta veterinaria el mismo día. En los golpes fuertes, el ojo puede incluso salirse de su lugar, y eso se resuelve en minutos y no en días.
El cuello y el pecho
Muchos niños abrazan con fuerza o cargan al perro apretándole el pecho. A un animal de hocico corto, que ya respira con esfuerzo, esa presión le complica más el aire. Enséñale al niño a acariciar el lomo y los costados, y a dejar que el pug se acerque cuando quiera ser abrazado, en vez de atraparlo.
El calor
Jugando con niños, el pug no sabe parar. Se entusiasma, corre y se sobrecalienta. De enero a marzo en Lima, los juegos van en las primeras horas de la mañana o al atardecer, con agua fresca a mano y una sombra cerca. Después del almuerzo, en un patio sin techo, ni pensarlo.
Lleva al pug de inmediato si el jadeo es muy fuerte y no baja tras unos minutos de descanso a la sombra, si la lengua o las encías se ven azuladas o moradas, si tiene babeo espeso, se tambalea o se desmaya después de un juego con calor. También si un ojo se ve saltado, opaco o con mucha secreción, o si lo mantiene cerrado después de un golpe o un rasguño. Mientras llegas, llévalo a un lugar fresco, usa agua fresca y no helada, y no lo cubras con toallas.
Lo que el niño tiene que aprender en la primera semana
- 1Se acaricia el lomo y los costados con la mano abierta. La cara y los ojos no se tocan.
- 2Si el pug se aleja, se queda tranquilo y se lo deja ir. No se lo persigue.
- 3Cargarlo solo con un adulto cerca y sosteniéndole el pecho y las patas traseras, nunca de la panza ni de las patas delanteras.
- 4Nadie le da comida de la mesa. Los premios los reparte un adulto.
- 5Los juguetes se tiran al suelo, lejos de la cara, y se paran en cuanto el pug jadea con la lengua afuera.
- 6El pug duerme en su cama sin que lo molesten, y esa regla vale también para los primos y los amigos.
Cuándo sí y cuándo no
Cuándo sí
- Quieres un perro sociable que no exija largas caminatas y que disfrute estar en casa con la familia.
- Los niños aceptan reglas sobre cómo tocarlo y cargarlo, y un adulto las hace cumplir.
- Puedes mantener fresco el ambiente en verano y ajustar los horarios de juego.
- Cuentas con un veterinario de confianza y con presupuesto para controles de ojos, piel y peso.
Cuándo no
- El niño tiene menos de seis años y no hay un adulto que supervise los juegos.
- La familia quiere un perro para correr, jugar a la pelota durante horas o acompañar carreras en bicicleta.
- Tu casa es muy calurosa, mal ventilada y sin horarios flexibles para sacarlo en horas frescas.
- Alguien en casa tiene alergia o asma. El pug suele soltar bastante pelo durante todo el año, y ninguna raza es realmente hipoalergénica.
Un pug suele vivir entre 12 y 15 años, así que el niño que hoy tiene cuatro llegará a la adolescencia con él. Elegirlo es una decisión de largo plazo, y la mejor señal de que estás listo es que ya sabes quién lo va a sacar a pasear cuando llueva, cuando haga calor y cuando el entusiasmo del primer mes se acabe.
Preguntas frecuentes
¿El pug es bueno con niños pequeños?
Es una de las razas más tolerantes, pero su tamaño, sus ojos y su respiración lo hacen vulnerable a abrazos fuertes y juegos bruscos. Con bebés y niños de 3 a 6 años necesita supervisión total. A partir de los 7 años, con reglas claras, suele ser una convivencia muy buena.
¿Un pug puede morder a un niño?
Es raro, pero cualquier perro puede morder si siente dolor, miedo o falta de salida. Un pug al que le jalan los ojos o lo aprietan puede reaccionar con un gruñido o un mordisco. Por eso las reglas de manejo son tan importantes como su buen carácter.
¿Está bien que los niños carguen al pug?
Solo cuando un adulto está cerca y el niño sabe sostenerlo con una mano bajo el pecho y la otra bajo las patas traseras. Con niños menores de seis años, lo mejor es que lo carguen sentados en el suelo o en el sofá, para que una caída no sea desde la altura de los brazos.
¿Cuánto ejercicio necesita un pug si los niños quieren jugar mucho?
Necesita paseos cortos y juegos en ráfagas, sin esfuerzo prolongado. Lo ideal es hacerlos en horas frescas y parar si jadea fuerte. Tu veterinario te puede ajustar la rutina según su peso, su edad y cómo respira.
¿El pug sirve si mi hijo tiene alergia a los perros?
Con un pug la exposición al pelo y a la caspa es alta porque suelta bastante pelo durante todo el año. Ninguna raza es completamente hipoalergénica. Consulta con el alergólogo o el pediatra antes de decidir, y si puedes, haz una prueba pasando tiempo con un pug antes de adoptar.