Catorce días es tiempo suficiente para que un perro mal preparado desarrolle problemas reales, y suficiente también para que uno bien preparado ni se entere. En Lima 2026 el hospedaje va de S/ 45 a S/ 90 por noche, un cuidador que se queda en tu casa entre S/ 70 y S/ 130 por día, y un paseador que va dos veces al día entre S/ 40 y S/ 70 diarios. La decisión no es de precio: es de perro. Uno ansioso o mayor la pasa mejor en su casa; uno sociable y joven puede disfrutar una guardería. Y hay una prueba obligatoria antes de irte: una noche de ensayo.
¿Buscas paseador en Lima? Compara perfiles y preciosDos semanas no es un fin de semana largo. Es tiempo suficiente para que un perro pierda peso, desarrolle ansiedad por separación o se enferme sin que nadie lo note a tiempo. También es tiempo suficiente para que no pase nada, si preparaste con seis semanas de anticipación y dejaste todo por escrito.
En Lima tienes cuatro caminos y cada uno funciona para un perro distinto. Hospedaje en casa de un cuidador, guardería con instalaciones, cuidador que se queda en tu departamento o paseador que va dos o tres veces al día. Lo que decide no es cuál es mejor en abstracto, sino cuánto le pesa a tu perro salir de su casa. Un perro mayor con artrosis, uno miedoso o uno que se estresa con perros desconocidos casi siempre está mejor en su propio piso. Un perro joven, sociable y con energía de sobra puede pasarla bien en una guardería.
Las cuatro opciones, con precios reales
| Opción | Costo por 14 días | Para qué perro funciona | El riesgo a vigilar |
|---|---|---|---|
| Hospedaje en casa de un cuidador | S/ 630 a S/ 1,260 (S/ 45 a S/ 90 por noche) | Perros sociables que toleran otros animales y un ambiente nuevo | Que haya más perros de los que el cuidador puede atender bien |
| Guardería con instalaciones | S/ 700 a S/ 1,540 (S/ 50 a S/ 110 por noche) | Perros jóvenes, con mucha energía y buena sociabilización | Estrés por ruido y encierro en perros sensibles; contagios respiratorios |
| Cuidador que se queda en tu casa | S/ 980 a S/ 1,820 (S/ 70 a S/ 130 por día) | Perros mayores, ansiosos, con medicación o poco sociables | Confianza: alguien vive en tu casa dos semanas |
| Paseador con dos o tres visitas diarias | S/ 560 a S/ 980 (S/ 40 a S/ 70 por día) | Perros independientes y adultos que toleran horas solos | Muchas horas sin supervisión; no sirve si hay medicación cada ocho horas |
| Familiar o amigo en su casa | Sin costo o un detalle de agradecimiento | Perros que ya conocen ese ambiente y esa persona | Que nadie se atreva a decir que no puede y termine improvisando |
Cronograma de seis semanas
Si te vas en diez días y recién estás leyendo esto, salta a la prueba de una noche y a la carpeta de instrucciones. Son las dos cosas que no se pueden saltar.
- 1Seis semanas antes: eliges la opción y reservas. En enero, julio y fin de año los buenos cuidadores se llenan con un mes de anticipación.
- 2Cinco semanas antes: visitas el lugar o conoces a la persona con tu perro presente. Mira cómo se saludan, no solo cómo te habla a ti.
- 3Cuatro semanas antes: chequeo veterinario y vacunas al día. Casi toda guardería exige polivalente, antirrábica y tos de las perreras vigentes.
- 4Tres semanas antes: una visita corta de prueba, dos o tres horas. Si es paseador o cuidador a domicilio, que venga a tu casa y saque al perro.
- 5Dos semanas antes: la prueba de fuego, una noche completa fuera de casa o con el cuidador durmiendo ahí. Sin esa noche estás apostando.
- 6Una semana antes: compras comida suficiente para catorce días más tres de margen. Nada de que se acabe y le cambien la marca.
- 7Tres días antes: escribes la carpeta de instrucciones y coordinas la autorización veterinaria por escrito.
- 8El día que te vas: despedida corta y neutral. Las despedidas largas suben la ansiedad, no la bajan.
Deja una hoja firmada por ti que diga: nombre del perro, tu nombre y documento, el nombre de la clínica de confianza, la autorización para que el cuidador lleve al animal a atención veterinaria en tu ausencia y un tope de gasto que asumes sin consultarte. Sin ese papel y sin ese tope, una emergencia a las dos de la mañana se convierte en una llamada internacional a las tres de la mañana en la que nadie sabe qué decidir.
La carpeta de instrucciones
Todo por escrito, impreso y pegado en la refrigeradora, más una copia enviada por mensaje. La memoria de otra persona no es tu sistema de respaldo.
- Alimento: marca exacta, cantidad por comida, horarios y qué hacer si no come una vez.
- Medicación: nombre del producto, horario y forma de darla, tal como la indicó el veterinario. Nada de dejar que alguien improvise cantidades.
- Rutina: hora de salida, ruta habitual, cuánto camina, dónde hace sus cosas.
- Sus manías: si le da miedo la moto, si no tolera que lo toquen en las patas, si se escapa cuando suena el timbre.
- Contactos: tu celular con código de país, un contacto local que pueda decidir por ti, la clínica veterinaria y su horario de emergencias.
- Datos del perro: edad, peso, número de microchip y alergias conocidas.
- Qué es normal y qué no: cuánto come habitualmente, cómo son sus deposiciones, cuándo hay que alarmarse.
Deja claro por escrito que te avise de inmediato, sin esperar a ver si pasa, si el perro no come dos comidas seguidas, si vomita más de dos veces en el día, si tiene diarrea con sangre, si el abdomen se ve hinchado y tenso, si respira con dificultad, si no puede orinar o si está decaído y no se levanta. Cualquiera de esos signos es motivo de veterinaria el mismo día. Un perro que deja de comer dos días seguidos en tu ausencia no está triste: está enfermo hasta que un veterinario diga lo contrario.
Lo que hace la diferencia y casi nadie hace
Tres cosas pequeñas. La primera: no lavar su manta antes de irte. El olor de la casa lo tranquiliza mucho más que cualquier juguete nuevo. La segunda: dejar una prenda tuya usada, sin lavar, en su cama. La tercera: pedir una foto o un video corto al día, no un reporte largo. Una foto diaria te deja ver si el perro está comiendo y en qué estado anímico está, y te evita el impulso de llamar tres veces al día, algo que suele poner más nervioso al cuidador que al animal.
Y sobre el regreso: es normal que los dos primeros días esté raro, más pegajoso o más distante, y que duerma mucho. Lo que no es normal es que haya bajado notoriamente de peso, que tenga heridas nuevas o que aparezca tos, diarrea o secreción en los ojos. Si vuelve de una guardería con tos seca, avisa al lugar y llévalo al veterinario: la tos de las perreras se contagia rápido y se trata bien cuando se detecta a tiempo.
Cuándo posponer el viaje
Hay momentos en los que dos semanas fuera no son razonables. Un perro que sale de cirugía hace menos de un mes, una perra a punto de parir, un cachorro que todavía no completa vacunas o un animal con una enfermedad crónica descompensada. En esos casos, si el viaje es postergable, se postergó. Si no lo es, la única opción defendible es el cuidador a domicilio con instrucción veterinaria clara y visitas de control programadas, y aun así conviene avisar a tu veterinario que estarás fuera y quién decide en tu lugar.
Los buenos cuidadores en Lima se reservan con semanas de anticipación, sobre todo en temporada de vacaciones. Revisa perfiles verificados en tu distrito.
Ver cuidadores y paseadoresPreguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta dejar a mi perro dos semanas en Lima?
Entre S/ 630 y S/ 1,260 en hospedaje en casa de un cuidador, entre S/ 700 y S/ 1,540 en una guardería con instalaciones, entre S/ 980 y S/ 1,820 si alguien se queda en tu casa, y entre S/ 560 y S/ 980 si contratas visitas diarias de un paseador. Los precios suben en enero, julio y fin de año.
¿Es mejor guardería o cuidador en mi propia casa?
Depende del perro, no del precio. Un perro joven, sociable y con mucha energía suele disfrutar la guardería. Un perro mayor, ansioso, con medicación o que se estresa entre perros desconocidos está mejor en su casa, con su cama y su rutina. Si dudas, la prueba de una noche te da la respuesta que ningún artículo te puede dar.
¿Mi perro va a pensar que lo abandoné?
Los perros no razonan el abandono como nosotros, pero sí sienten la ruptura de rutina y la ausencia de su persona. Eso se maneja manteniendo horarios, olores y paseos lo más parecidos posible a lo habitual. Las despedidas largas y emotivas no ayudan: una salida tranquila y corta le baja la tensión.
¿Qué vacunas le exigen para entrar a una guardería?
En general polivalente y antirrábica vigentes, y casi siempre la de tos de las perreras, además de desparasitación reciente. Cada lugar tiene su política y algunos piden un examen coproparasitológico. Consúltalo al reservar, porque varias vacunas necesitan aplicarse con dos o tres semanas de anticipación para dar protección.
¿Le dejo comida para catorce días o compro allá?
Deja su comida habitual porcionada, con margen de dos o tres días extra. Cambiar de marca en tu ausencia es una de las causas más comunes de diarrea, y una diarrea a distancia es exactamente lo que no quieres manejar. Si el hospedaje incluye alimento, pregunta cuál y lleva el tuyo igual.