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Perros medievales: qué razas existían en la Edad Media

23 de julio de 2026·9 min de lectura·Por Equipo Paseadores.pe
Perro grande de tipo mastín echado, evocando a los perros de guarda medievales
Resumen

En la Edad Media no existían las razas modernas con estándar y pedigrí: había tipos de perro clasificados por su función. Los grandes grupos eran los perros de guerra y presa como los alanos, los perros de guarda y ganado como los mastines, los perros de caza veloz como los lebreles o galgos y los sabuesos rastreadores, y los perros de aldea o cuzcos que vivían del pueblo. Muchos de esos tipos son antepasados de razas actuales como el mastín, el galgo o el dogo, aunque el cine suele exagerar su ferocidad y su tamaño.

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Cuando alguien pregunta qué razas de perro existían en la Edad Media, la respuesta correcta empieza por una aclaración: en aquella época no existían las razas tal como las entendemos hoy. No había estándares, ni clubes, ni pedigríes. Lo que existía eran tipos de perro, agrupados por lo que sabían hacer. A un perro no se le identificaba por su raza, sino por su oficio: guerra, guarda, caza o vida de aldea.

Entender esto cambia por completo la mirada. Los perros medievales eran, ante todo, herramientas de trabajo y compañeros de supervivencia, seleccionados generación tras generación por su utilidad. De aquellos tipos funcionales descienden muchas de las razas que hoy tenemos en casa. Repasemos los grandes grupos, cuáles sobreviven y qué mitos ha sembrado el cine.

Perros de guerra y presa: los alanos

Los perros de presa eran animales grandes, fuertes y de mandíbulas poderosas, usados para la guerra, para sujetar reses y jabalíes en la caza mayor y para la guarda de bienes valiosos. El nombre genérico más famoso es el de los alanos, perros de agarre que acompañaban a cazadores y, en ocasiones, a ejércitos. Su función era sujetar a la presa hasta que llegara el humano, no cazarla en solitario.

De esa línea de perros de presa descienden hoy razas como el alano español, algunos dogos y perros tipo bulldog antiguo. Eran perros de coraje, pero también controlados por sus manejadores; la imagen de fieras incontrolables es más leyenda que realidad histórica.

Perros de guarda y ganado: los mastines

Quizá el grupo más importante para la vida cotidiana medieval. Los mastines eran perros enormes cuya misión era proteger el ganado y las propiedades de lobos y ladrones. Vivían con los rebaños, dormían a la intemperie y enfrentaban depredadores. Se los valoraba muchísimo, y algunos incluso llevaban carlancas, collares con púas de hierro para proteger su cuello en las peleas con lobos.

  • Tamaño grande y pelaje abundante para soportar el frío de la montaña.
  • Carácter tranquilo con su gente y feroz solo ante la amenaza real.
  • Trabajo de guarda más que de ataque: disuadir al lobo, no perseguirlo.
  • Descendientes actuales: el mastín español, el mastín napolitano y otros perros de guarda de ganado.
El perro más valorado del pueblo

Para un pastor medieval, un buen mastín valía tanto como varias cabezas de ganado, porque de él dependía la supervivencia del rebaño frente a los lobos. Muchas leyes de la época protegían a estos perros y castigaban a quien los dañara. No eran mascotas: eran patrimonio.

Perros de caza: lebreles y sabuesos

La caza era una actividad central de la nobleza medieval, y para ella se criaban perros muy especializados. Aquí conviven dos grandes familias:

  • Lebreles o galgos: perros veloces y esbeltos que cazaban a la vista, persiguiendo liebres y ciervos a toda carrera. Eran símbolo de estatus y solían ser propiedad exclusiva de la nobleza.
  • Sabuesos: perros de olfato que rastreaban a la presa siguiendo su olor durante horas, trabajando en jauría. De ellos descienden razas rastreadoras actuales como el sabueso y muchos perros de rastro.
  • Perros de muestra tempranos: antecesores de los braco y perros de aves, aunque su desarrollo pleno vino después.

La caza medieval mezclaba ambos talentos: los sabuesos encontraban y levantaban la presa, y los lebreles la alcanzaban. Esa división del trabajo canino se mantiene, en cierto modo, en las razas de caza modernas.

Perros de aldea: los cuzcos de siempre

No todo era nobleza y grandes rebaños. La inmensa mayoría de los perros medievales eran perros de aldea sin función de lujo: mestizos de tamaño mediano que vivían alrededor del pueblo, comían sobras, avisaban de extraños, controlaban ratas y acompañaban a la gente común. Eran los perros del pueblo, los antepasados directos de los perros comunitarios que existen hoy en tantos lugares, incluido el Perú.

Estos perros no aparecían en los cuadros ni en las crónicas de caza, pero eran los más numerosos y los que sostenían la relación cotidiana entre humanos y perros. Su descendiente más claro no es una raza con nombre, sino el perro mestizo que hoy vemos en cualquier barrio.

Cómo vivían los perros en la Edad Media

La vida de un perro medieval no se parecía en nada a la de una mascota actual. Salvo los lebreles de la nobleza, que comían mejor y dormían dentro de los castillos, la mayoría de perros trabajaba a la intemperie y se alimentaba de sobras, huesos, restos de caza y lo que encontraba alrededor del pueblo. No existían las vacunas, la desparasitación ni el veterinario tal como los conocemos, así que muchos morían jóvenes por enfermedades, heridas de trabajo o el ataque de lobos. Los que sobrevivían y demostraban ser útiles eran cuidados y valorados por su función. Ese vínculo, hecho de trabajo compartido más que de mimos, fue la base de la relación que hoy disfrutamos de una forma mucho más cómoda y cariñosa.

Qué tipos sobreviven hoy

Aunque las razas modernas se fijaron recién en los siglos XIX y XX, los tipos funcionales medievales dejaron descendencia clara. Esta tabla resume la conexión:

Tipo medievalFunciónDescendientes de hoy
Alanos y perros de presaGuerra, caza mayor, guardaAlano español, dogos, bulldogs
MastinesGuarda de ganado y bienesMastín español, mastín napolitano
Lebreles o galgosCaza a la vistaGalgo, lebreles varios
SabuesosCaza por rastroSabueso y perros de rastro
Perros de aldeaAviso, control de plagasPerros mestizos comunitarios
De los tipos medievales a las razas actuales

Mitos del cine y las series

El cine y la televisión de ambientación medieval suelen mostrar perros gigantescos, siempre feroces, casi lobos de guerra. La realidad era más matizada. Los perros medievales sí incluían animales grandes y valientes, pero también muchísimos perros medianos y tranquilos de trabajo cotidiano. Además, varias razas que aparecen en pantalla son creaciones muy posteriores, así que verlas en un castillo del siglo XII es un anacronismo. La ferocidad constante también es exagerada: un perro de guarda útil debía ser controlable y fiable con su gente, no una amenaza permanente.

En resumen, los perros medievales no eran razas sino oficios con cuatro patas: presa, guarda, caza y aldea. De ellos venimos, o mejor dicho, de ellos vienen los perros que hoy duermen en nuestros sillones. Conocer esa historia le da otra dimensión a ese mestizo del barrio o a ese mastín tranquilo: llevan siglos de compañía humana en la sangre.

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Preguntas frecuentes

¿Existían razas de perro en la Edad Media?

No como las entendemos hoy. En la Edad Media no había estándares ni pedigríes, sino tipos de perro clasificados por su función: guerra, guarda, caza o vida de aldea. Las razas modernas con nombre y estándar se fijaron recién en los siglos XIX y XX.

¿Qué perro era el más importante en la Edad Media?

El mastín de guarda de ganado era de los más valorados, porque protegía los rebaños de los lobos y de ladrones. Para un pastor valía tanto como varias cabezas de ganado, y muchas leyes de la época lo protegían. No era una mascota, sino un pilar de la supervivencia.

¿De qué perros medievales descienden las razas actuales?

De los alanos y perros de presa vienen el alano español, los dogos y bulldogs; de los mastines, el mastín español y napolitano; de los lebreles, los galgos; de los sabuesos, los perros de rastro; y de los perros de aldea, los mestizos comunitarios que aún hoy vemos en los barrios.

¿El cine muestra bien a los perros medievales?

No del todo. Suele exagerar su tamaño y su ferocidad, y a veces muestra razas que se crearon siglos después, lo que es un anacronismo. En la realidad había perros grandes y valientes, pero también muchos medianos y tranquilos de trabajo diario, y los de guarda debían ser controlables.

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