La leishmaniasis, o leishmaniosis, es una enfermedad crónica que los perros contraen por la picadura de un insecto pequeño llamado flebótomo, activo sobre todo de primavera avanzada a otoño y al caer la tarde. No se contagia por contacto normal entre perros ni de perro a persona. En España es habitual en toda la cuenca mediterránea y en el interior, y se está extendiendo. Lo que mejor protege es combinar repelente (collar o pipeta) con medidas de hábitos, y la vacuna suma pero no sustituye al repelente. Un perro positivo no es un perro condenado, aunque necesita control veterinario de por vida.
¿Buscas paseador en Lima? Compara perfiles y preciosLa leishmaniasis canina es una de las enfermedades por parásitos más importantes de España. Se transmite por la picadura de un insecto diminuto, el flebótomo o mosquito de la arena, y tiene la mala costumbre de tardar meses o años en dar la cara. Se maneja, pero casi nunca se cura del todo.
Si llegas a España con tu perro desde otro país, es probable que tu veterinario te hable de ella en la primera visita. Hay países de América donde también existe, con sus propios matices, pero en España hay una cultura de prevención muy marcada porque el riesgo es real y está extendido.
Tres ideas equivocadas que conviene corregir
«Es cosa de la costa y del sur»
Es más frecuente en el litoral mediterráneo, las Baleares y el sur, pero el flebótomo vive también en buena parte del interior peninsular, incluidas zonas periurbanas de grandes ciudades. Y con los años más cálidos, su área se desplaza hacia el norte. Si tu perro vive en el centro o en la meseta, no estás fuera de juego. Pregunta a tu veterinario por la situación de tu provincia.
«Si lo vacuno, ya no necesita collar»
La vacuna reduce el riesgo de desarrollar la enfermedad y de que sea grave, pero no impide al 100 % la infección. El repelente actúa en otra capa, la de evitar la picadura. Las guías veterinarias suelen recomendar combinar ambas cosas en zonas de riesgo. Verifica la pauta concreta con tu veterinario.
«Si da positivo hay que sacrificarlo»
No. Muchos perros positivos viven años con calidad de vida, con tratamiento y controles. Positivo significa que el perro está infectado, no necesariamente enfermo. Tampoco hace falta aislarlo en casa, porque el contagio habitual necesita al flebótomo, no el roce con otro perro. Sí requiere un plan de seguimiento y protección frente a las picaduras para que no se convierta en fuente de infección.
Cómo se contagia y cuándo hay más riesgo
El flebótomo mide dos o tres milímetros, vuela mal y es sobre todo crepuscular y nocturno. Pica desde el atardecer hasta el amanecer. Su temporada va, grosso modo, de la primavera avanzada al otoño, con más actividad en los meses cálidos. En las zonas más templadas del sur y el Mediterráneo, el periodo es más largo. Detesta el viento y prefiere sitios con vegetación, humedad y materia orgánica, como huertos, corrales y jardines.
- Los paseos de atardecer y de noche en verano son los más expuestos.
- Los perros que duermen en terraza, patio o jardín pican más que los que duermen dentro.
- Los perros que viven en el campo o cerca de explotaciones ganaderas tienen más contacto.
- Los que viajan en verano a la costa o a zonas rurales sin protección se exponen aunque no vivan allí.
Síntomas: lentos, variados y fáciles de confundir con la edad
El periodo entre la picadura y los primeros signos puede ir de varios meses a años. No hay un síntoma único, y esa es la razón por la que a menudo se confunde con vejez o con alergia.
- Piel: caída de pelo alrededor de los ojos, orejas y hocico, descamación, heridas que no cierran.
- Uñas anormalmente largas o curvadas, que crecen más rápido de lo normal.
- Adelgazamiento aunque coma bien, ganglios hinchados, apatía.
- Sangrado nasal repetido.
- Cojeras, dolor articular, problemas de ojos.
- Aumento de la sed y de la orina, que puede indicar afectación del riñón, la complicación más temida.
Si tu perro tiene sangrado nasal que no cede, vómitos repetidos con mucha sed, orina muy abundante o ausente, debilidad brusca, ojos rojos con dolor o una cojera con articulación hinchada, pide cita urgente. No esperes a ver si mejora. Tampoco des fármacos humanos, nunca.
Qué protege y qué no, lado a lado
| Opción | Qué hace | Su límite | Coste orientativo |
|---|---|---|---|
| Collar repelente | Repele al flebótomo durante varios meses, según el producto | Hay que ponerlo antes de la temporada y renovarlo a tiempo. Se moja, se pierde o se rompe | 20 a 40 € por collar |
| Pipeta o spray repelente | Efecto repelente en la piel durante semanas | Puede reducirse con baños frecuentes o nadar | 8 a 20 € al mes |
| Vacuna | Reduce el riesgo de enfermar y de que sea grave | No sustituye al repelente y exige prueba negativa previa | 60 a 180 € la primera pauta y menos en los refuerzos anuales |
| Hábitos y entorno | Menos paseos al atardecer, mosquiteras de malla fina, dormir dentro | No protegen por sí solos | Casi gratis |
| Combinar varias | Es lo que suele recomendar la mayoría de veterinarios en zona de riesgo | Cuesta más y requiere constancia | Varía según la combinación |
Muchos productos antiparasitarios para perros contienen piretroides que son tóxicos para los gatos. Si tu gato roza, lame o duerme con el perro recién tratado, consulta antes a tu veterinario y lee el prospecto. Un gato intoxicado es una urgencia.
Cuándo sí y cuándo no vacunar
| Cuándo sí suele tener sentido | Cuándo no, o cuándo esperar |
|---|---|
| Vives en zona mediterránea, sur o interior con presencia de flebótomos | Tu perro ya es positivo, porque la vacuna no trata una infección que ya existe |
| Tu perro pasa mucho tiempo en el exterior al atardecer o de noche | Es demasiado joven para el producto elegido, ya que la edad mínima depende del fabricante |
| Vas a pasar temporadas largas en zonas de riesgo | Vives en una zona donde tu veterinario ve pocos casos y prefiere basar la prevención en el repelente |
| Convives con otro perro positivo o has perdido un perro por la enfermedad | Tu perro está débil o tiene otra enfermedad activa: primero se estabiliza y luego se decide |
Antes de vacunar, el veterinario hace una prueba rápida para confirmar que el perro es negativo. Es un paso barato, de 20 a 50 € en muchas clínicas, y evita gastar dinero en una vacuna inútil.
Si el resultado es positivo
El diagnóstico combina pruebas de anticuerpos, a veces PCR, y analítica de sangre y orina para ver cómo están el riñón y la sangre. Con eso, el veterinario clasifica el estadio y decide si trata ya o solo vigila. Los tratamientos usan fármacos específicos durante semanas o meses, y a menudo siguen con una pauta de mantenimiento. No hay dosis que dar ni receta casera que valga.
- Revisiones y analíticas periódicas, a veces varias al año. Cuenta con 50 a 120 € por analítica completa.
- Tratamiento y control mensual, que suma, según el caso, de unas decenas de euros al mes hasta bastante más.
- Protección constante contra las picaduras para el resto de su vida.
- Alimentación adaptada si el riñón está afectado, siempre prescrita por el veterinario.
Ten presente que las personas con defensas bajas deben consultar a su médico si conviven con un perro positivo. El riesgo para un adulto sano es bajo y viene de la picadura, no del contacto con el perro.
La filaria es otro asunto
En España también circula la filaria, otro parásito transmitido por mosquitos que afecta al corazón. Tiene su propia guía en este blog y aquí no la desarrollamos. Basta saber que la prevención de una no cubre la otra.
Plan sencillo para la temporada
- 1Antes de la primavera, haz la revisión y la prueba. Decide con tu veterinario vacuna y repelente.
- 2Pon el collar o la pipeta antes de que empiece la temporada y apunta la fecha de renovación en el calendario.
- 3En verano, evita los paseos largos al anochecer y de noche. Si no hay otra opción, refuerza con repelente y elige zonas abiertas y con brisa.
- 4Que duerma dentro de casa, con mosquiteras de malla fina en las ventanas.
- 5Si viajas a la costa o al campo, empieza la protección unos días antes del viaje.
Salud, precios en euros y normativa explicados con calma para quien convive con perro o gato en España.
Ver guías de EspañaPreguntas frecuentes
¿La leishmaniasis se contagia de un perro a otro o a las personas?
El contagio habitual necesita al flebótomo, así que el roce normal entre perros o con las personas no es la vía. Existen vías raras, como la transfusión o la transmisión de madre a cachorro, pero no justifican aislar al animal. Las personas con defensas bajas deben consultar con su médico.
¿Cuándo es la temporada de riesgo en España?
Va desde la primavera avanzada hasta el otoño, con más actividad en los meses cálidos y a partir del atardecer. En zonas templadas del sur y del Mediterráneo, el periodo puede alargarse. Tu veterinario te dirá cuándo empezar a proteger a tu perro en tu provincia.
¿Es obligatoria la vacuna contra la leishmaniasis?
No existe una obligación general a nivel nacional. Es una decisión que se toma con el veterinario según la zona, el estilo de vida del perro y otros factores. Verifica la normativa de tu comunidad autónoma y las condiciones de servicios como residencias o guarderías, que a veces piden protocolos propios.
¿Se puede curar la leishmaniasis del todo?
Con tratamiento, la mayoría de perros mejora mucho y puede vivir años con buena calidad de vida, pero lo habitual es que el parásito no se elimine por completo. Por eso se habla de control y no de curación. Hacen falta revisiones periódicas y protección frente a nuevas picaduras.
¿Qué pasa si mi perro viene de un país donde no hay leishmaniasis?
Es especialmente susceptible, porque no está acostumbrado a un entorno con flebótomos. Conviene hacer una prueba al llegar y empezar la prevención antes de la siguiente temporada. Habla con tu veterinario en la primera visita y menciona si tu perro ha vivido antes en otro país.