En Lima la mayoría de guarderías trabaja con un formulario de una carilla que solo protege al negocio. Un acuerdo decente cabe en dos hojas y define diez cosas: identificación, servicio exacto, precio y recargos, protocolo veterinario de emergencia, tope de gasto autorizado, medicación, cámaras y reportes, política de convivencia, entrega y retiro, y qué pasa si el perro se enferma o se escapa. Si te niegan poner esas cláusulas por escrito, ya tienes tu respuesta.
¿Buscas paseador en Lima? Compara perfiles y preciosEmpecemos por lo que hoy pasa en la práctica: en la mayoría de guarderías limeñas firmas una ficha de ingreso con los datos del perro, una autorización genérica para atención veterinaria y una cláusula que dice que el establecimiento no se responsabiliza por nada. Eso no es un contrato de servicio, es un descargo. No está mal que exista, pero no reemplaza el acuerdo.
La buena noticia es que la mayoría de guarderías serias acepta agregar cláusulas si se lo pides con anticipación y por escrito. La mala es que casi nadie lo pide. Lo que sigue es la lista de diez cláusulas, en orden de importancia, y qué frase concreta pedir en cada una.
Las 10 cláusulas, una por una
- 1Identificación completa de las partes y del animal. Nombre, documento y teléfono del responsable de la guardería, no solo el nombre comercial. Del perro: nombre, raza aproximada, edad, peso, señas particulares y número de microchip si tiene. Esto suena burocrático hasta el día que hay un problema y descubres que solo tienes un número de WhatsApp.
- 2Descripción exacta del servicio contratado. Cuántas salidas al día, de cuántos minutos, si duerme dentro de casa o en zona común, si hay grupos de juego, cuántos perros por cuidador y en qué distrito duerme. La frase clave es cuántos perros hay por persona a cargo, porque define casi toda la calidad del servicio.
- 3Precio total, forma de pago y recargos. Precio por noche, cuánto se paga por adelantado, qué pasa si recoges tarde, cuánto cuesta la hora extra y qué recargo aplica en feriados. En Lima, fiestas patrias, Navidad y Año Nuevo casi siempre tienen tarifa distinta.
- 4Protocolo veterinario de emergencia con nombre y dirección. No basta con que digan que llevarán al perro al veterinario. Debe figurar a qué clínica lo llevan, si esa clínica atiende 24 horas y cuánto demoran en llegar desde donde duerme el perro. Un traslado de Surco a San Isidro un domingo a las diez de la noche no es lo mismo que uno desde Ate.
- 5Tope de gasto autorizado sin consultarte. Esta es la cláusula que casi nadie pone y la que más problemas evita. Una frase del tipo: se autoriza gasto veterinario de emergencia hasta S/ 600 sin consulta previa, con obligación de informar en cuanto sea posible; por encima de ese monto, se requiere autorización expresa. Define un número que tú puedas pagar.
- 6Medicación y alimentación. Qué come, cuánto, a qué hora, y si toma algún medicamento. Debe quedar por escrito quién administra la medicación, si se registra por escrito cada dosis y qué se hace si el perro la rechaza. La guardería no decide dosis; solo cumple lo que indicó tu veterinario.
- 7Reportes y cámaras. Cuántas fotos o videos al día, en qué horario y por qué canal. Si dicen que tienen cámaras, define si tú tendrás acceso o si solo las usan internamente. Un compromiso de dos reportes diarios cumple mejor que uno de reportes constantes que nadie sostiene después del segundo día.
- 8Política de convivencia y separación. Si el perro juega en grupo, con cuántos y bajo qué criterio se arman los grupos. Debe decir explícitamente qué se hace si tu perro tiene un incidente con otro: separación, aviso inmediato, evaluación veterinaria y quién asume el costo.
- 9Entrega, retiro y persona autorizada. Quién puede recoger al perro además de ti, con nombre y documento. Y qué pasa si no aparece nadie a la fecha pactada: cuántos días se guarda, qué costo diario corre y a partir de cuándo el establecimiento puede tomar otras medidas.
- 10Fuga, pérdida y responsabilidad. La cláusula más incómoda de negociar y la que más importa. Debe decir qué se hace en las primeras horas, en cuánto tiempo te avisan y qué asume la guardería. Si el documento dice que la empresa no se responsabiliza por absolutamente nada, incluyendo su propia negligencia, ahí ya tienes información sobre con quién estás tratando.
Cuánto cuesta el hospedaje en Lima
Los precios varían por distrito, por modalidad y sobre todo por si el perro duerme en una casa de familia o en un local con jaulas. Estos son rangos referenciales para 2026.
| Modalidad | Precio por noche | Qué suele incluir |
|---|---|---|
| Casa de familia cuidadora, perro pequeño | S/ 40 a S/ 75 | Convivencia en casa, dos o tres salidas, reporte diario |
| Casa de familia cuidadora, perro grande | S/ 60 a S/ 110 | Igual, con menos oferta disponible por tamaño |
| Local con módulos individuales | S/ 55 a S/ 120 | Espacio propio, patio compartido por turnos |
| Hospedaje premium con cámara y piscina | S/ 110 a S/ 220 | Cámaras, grupos por tamaño, reporte con video |
| Guardería de día, sin pernocte | S/ 35 a S/ 70 | Ocho a diez horas, juego y siesta |
| Recargo por feriado largo o fin de año | 20 a 50 por ciento | Se cobra sobre la tarifa base |
| Recargo por medicación o cuidado especial | S/ 10 a S/ 40 por día | Administración y registro de tratamientos |
| Recogida y entrega a domicilio | S/ 25 a S/ 70 por tramo | Depende del distrito y de la hora |
Exige que la guardería pida cartilla de vacunación al día y desparasitación reciente a todos los perros, no solo al tuyo. Un lugar que no exige vacunas es un lugar donde tu perro convive con animales sin control sanitario. Además, deja por escrito el teléfono de tu veterinario de cabecera y autoriza que lo contacten. Si tu perro llega a casa con tos persistente, diarrea, decaimiento o deja de comer, ve al veterinario y avisa a la guardería el mismo día.
Las señales de alerta al leer el documento
- No hay razón social ni documento de identidad de nadie, solo una marca y un número de celular.
- Todo el texto habla de lo que tú debes cumplir y nada de lo que ellos se comprometen a hacer.
- La autorización veterinaria es abierta, sin tope de gasto y sin nombre de clínica.
- No aparece la palabra emergencia en ninguna parte del texto.
- Se niegan a poner por escrito cuántos perros hay por cuidador.
- Piden el pago total por adelantado en efectivo o por Yape sin comprobante ni recibo.
- El local no permite visitas o solo permite visitas con cita coordinada con tres días de anticipación.
Cómo negociar esto sin que te miren raro
El error de forma es llegar el día de la entrega con un documento impreso y exigir firmas. Lo que funciona es escribir por WhatsApp una semana antes con tres o cuatro preguntas concretas y pedir que la respuesta quede en el chat. Un chat de WhatsApp con las condiciones acordadas tiene bastante más valor que un formulario firmado a las apuradas mientras tu perro llora en la puerta.
Prioriza. Si solo puedes pedir tres cosas por escrito, pide estas: clínica veterinaria de referencia con dirección, tope de gasto autorizado y cuántos perros hay por cuidador. Esas tres respuestas te dicen casi todo sobre la operación real del sitio.
Cuándo la guardería no es la respuesta
Hay perros para los que el hospedaje grupal es una mala idea sin importar lo bueno que sea el contrato: perros muy mayores, perros con enfermedad crónica en tratamiento, perros que nunca convivieron con otros, cachorros con vacunación incompleta y perros con ansiedad por separación severa. Para ellos suele ser mejor un cuidador en tu propia casa o una casa de familia que reciba un solo perro a la vez.
Esa modalidad cuesta más, entre S/ 80 y S/ 180 por noche en Lima si es cuidador exclusivo en tu domicilio, y vale la pena en esos casos concretos. La pregunta no es cuál guardería es la mejor de Lima, sino cuál modalidad se parece más a la vida que tu perro ya tiene.
Preguntas frecuentes
¿Un acuerdo por WhatsApp tiene algún valor?
En la práctica sirve bastante como constancia de lo que se ofreció y se aceptó, sobre todo si las respuestas son claras y con fecha. No reemplaza a un contrato formal ni te convierte en abogado, pero es infinitamente mejor que un acuerdo verbal. Guarda el chat completo, incluidos los precios y el nombre de la clínica veterinaria de referencia.
¿Cuánto es razonable pagar por adelantado?
Entre el treinta y el cincuenta por ciento como reserva es lo habitual en Lima, sobre todo en fechas de alta demanda como fiestas patrias o fin de año. Pagar el cien por ciento por adelantado a un lugar que no conoces, sin comprobante y sin haber visitado, es asumir todo el riesgo tú. Pide siempre constancia del pago aunque sea por Yape.
¿Qué pasa si mi perro se enferma durante el hospedaje?
Debe estar definido antes: a qué clínica lo llevan, en cuánto tiempo te avisan y hasta cuánto pueden gastar sin tu autorización. Sin esa cláusula, lo normal es que te llamen cuando ya estás en un vuelo o sin señal, y ahí las decisiones se toman a ciegas. Deja también autorizado el contacto con tu veterinario de cabecera, que conoce el historial.
¿Debo dejar su propia comida?
Sí, siempre. Cambiar de alimento de golpe es una de las causas más comunes de diarrea en hospedaje, y una diarrea en un local con varios perros complica todo. Deja la ración porcionada por día en bolsas rotuladas y por escrito cuánto y a qué hora come. Muchas guarderías cobran un poco menos si tú traes el alimento.
¿Tiene sentido pedir cámaras?
Tiene sentido si de verdad vas a poder verlas y si te sirve para estar tranquilo. En muchos casos, dos reportes diarios con foto y una descripción honesta de cómo comió y cómo durmió aportan más que un video en vivo donde no distingues a tu perro. Lo importante no es la cámara sino que exista un compromiso concreto de comunicación, con horario y canal definidos.