Después del sismo: revisa lesiones tuyas y de la mascota, agarra la mochila, ponle correa, baja por escaleras, ve al punto de encuentro. En ese orden.
El sismo terminó. Crees que ya pasó lo peor, pero no. Las réplicas y los riesgos secundarios (incendio, fuga de gas, derrumbe) son tan letales como el sismo principal. El orden de tus acciones importa.
Paso 1: tu propia seguridad
Revisa tu cuerpo: ¿sangras?, ¿puedes caminar?, ¿respiras bien? Si estás herido, no podrás cuidar a la mascota. Aplica primeros auxilios a ti primero.
Paso 2: revisa a la mascota
Sin alzarla, observa: ¿camina?, ¿sangra?, ¿gime al moverse?, ¿respiración normal? Si parece sin lesiones, sigue. Si tiene fractura o sangrado, estabilízala antes de moverla.
Paso 3: correa y arnés
Antes de hacer cualquier otra cosa, pon correa y arnés al perro. Asegura el transportín al gato. Una mascota suelta tras sismo huye en segundos y es muy difícil de encontrar.
Paso 4: revisa la casa con olfato
- Huele si hay olor a gas (huevo podrido). Si sí, cierra la llave y no enciendas nada.
- Mira cables eléctricos sueltos o muebles inestables.
- Identifica vidrios rotos en el suelo (peligro para tus patas y las del perro).
- Revisa si la estructura del cuarto tiene grietas grandes.
Si hueles gas, sales inmediatamente. Una chispa de un foco al encenderse puede generar explosión. No uses celular dentro de casa hasta confirmar que no hay fuga.
Paso 5: agarra la mochila
Toma la mochila de emergencia tuya y la del perro. Lleva contigo: documentos, agua, celular cargado, llaves, dinero en efectivo. La luz puede no volver por días y los cajeros estarán fuera de servicio.
Paso 6: evacuación
Baja por escaleras, nunca ascensor. Si vives en piso alto, ve pegado a la pared. Lleva al perro con correa corta. Al gato en transportín con apertura asegurada.
Paso 7: punto de encuentro
Ve al punto familiar acordado. Si no lo acordaste antes, ve al parque más cercano con tu mascota. Quédate ahí: tu familia te buscará en ese lugar.
Revisa heridas internas en mascota
Una vez seguros, palpa cuerpo del perro o gato sistemáticamente. Mira encías: deben estar rosadas, no blancas. Pulso femoral entre 80 y 120 por minuto. Si algo está raro, busca veterinario de emergencia.
Estrés postraumático en mascotas
Días después del sismo, tu mascota puede estar nerviosa, no comer o seguirte a todos lados. Es normal. Dale rutina, paciencia y contacto. Si dura más de 2 semanas, consulta veterinario.
Cuando todo se normalice, agenda paseos diarios para reducir el estrés acumulado.
Ver paseadoresPreguntas frecuentes
¿Vuelvo a casa el mismo día?
No, hasta que Defensa Civil declare zona segura y revises la estructura. Pueden venir réplicas fuertes en las primeras 72 horas.
¿Qué hago si mi mascota se escapó?
Quédate cerca del punto de evacuación con su olor (manta o ropa). Los animales suelen volver al lugar conocido. Pega carteles, publica en redes locales.
¿Y si está atrapada bajo escombros?
No la saques solo: puedes empeorar la lesión. Llama a bomberos (116) o equipos de rescate. Háblale con voz tranquila mientras esperas.
¿Cuándo veo al veterinario?
Si sangra, no respira bien, no camina o tiene mirada perdida: inmediato. Si parece bien pero quieres descartar lesión interna: dentro de las 48 horas.