Desde la Ley 17/2021, los animales de compañía dejan de tratarse como simples cosas en un divorcio, y el juez decide su custodia atendiendo al bienestar del animal y al interés de la familia. Puede confiarse a uno de los cónyuges o a los dos, con régimen de visitas y reparto de gastos. Lo mejor es pactarlo por escrito en el convenio regulador. Que el perro figure a nombre de uno en el chip ayuda, pero no decide el caso. Esto es información general: consulta con un abogado y verifica la normativa vigente.
¿Buscas paseador en Lima? Compara perfiles y preciosHasta hace poco, en un divorcio el perro se trataba como un bien más. Se hablaba de a quién «pertenecía», se miraba quién lo había comprado y se resolvía el asunto como si fuera una nevera. La Ley 17/2021 cambió ese marco: reconoce a los animales como seres vivos dotados de sensibilidad y obliga al juez a mirar por su bienestar cuando los cónyuges no se ponen de acuerdo. La ley está en vigor desde principios de 2022.
Eso corrige dos ideas que se oyen mucho. La primera, que el perro se queda con quien lo compró o con quien figura en el chip. No funciona así: ese dato cuenta como un indicio entre otros, pero no cierra la cuestión. La segunda, que la custodia compartida es cosa de hijos. Tampoco: la reforma contempla que el cuidado del animal pueda confiarse a uno o a los dos cónyuges.
Los animales de compañía pasan a considerarse seres vivos con sensibilidad. En un divorcio, el convenio regulador o, si no hay acuerdo, el juez decide con quién queda el animal, atendiendo al interés de los miembros de la familia y al bienestar del animal. Puede fijar un régimen de visitas y el reparto de los gastos. Verifica la normativa vigente y consulta con un abogado.
Cómo decide el juez cuando no hay acuerdo
No existe una fórmula matemática. El juez valora el bienestar del animal y el interés de la familia, y en la práctica lo que suele pesar son hechos concretos y demostrables:
- Quién se ha ocupado a diario del perro: paseos, comida, visitas al veterinario, adiestramiento.
- Quién dispone de tiempo y de una vivienda adecuada, con horarios de trabajo compatibles.
- Con quién está más vinculado el perro, sobre todo si hay hijos que conviven con él.
- Si separar a los menores de su perro les perjudicaría.
- Cualquier prueba de descuido o de maltrato por parte de alguno de los dos.
Todo se prueba. Las facturas del veterinario a tu nombre, los mensajes, las fotos con el perro, los testimonios de vecinos y de la propia clínica pesan mucho más que la frase «siempre fue mío».
Qué poner en el convenio regulador si hay acuerdo
Si el divorcio es de mutuo acuerdo, el convenio regulador debe recoger el destino del animal de compañía, el reparto de los tiempos de convivencia y de cuidado y las cargas asociadas. Cuanto más concreto sea, menos discusiones habrá después. Un buen convenio responde, al menos, a esto:
- 1Con quién vive el perro y cómo se reparte el tiempo: custodia exclusiva, compartida por semanas, por quincenas o con visitas fijas.
- 2Quién lo recoge y lo entrega, dónde y a qué hora.
- 3Quién paga los gastos ordinarios (comida, vacunas, antiparasitarios, peluquería) y en qué proporción.
- 4Quién asume los gastos extraordinarios (urgencias, cirugías, enfermedades crónicas) y hasta qué importe se puede decidir sin consultar al otro.
- 5Quién toma las decisiones veterinarias importantes y cómo se informa al otro.
- 6A nombre de quién va el chip y la póliza del seguro de responsabilidad civil obligatorio, y si hay seguro de salud, quién lo paga.
- 7Qué ocurre en vacaciones y viajes, y qué pasa si uno de los dos quiere mudarse de ciudad o de país.
- 8Qué se hace si el perro enferma de gravedad, envejece o fallece.
Gastos: qué entra y cuánto suele ser
| Concepto | Orientación | A tener en cuenta |
|---|---|---|
| Alimentación | 300 a 900 € al año | Depende del tamaño del perro y del tipo de pienso |
| Vacunas y desparasitaciones | 80 a 250 € al año | Varía por ciudad y clínica |
| Seguro de responsabilidad civil | Desde unas decenas de euros hasta algo más de cien al año | Obligatorio para perros. Verifica la cobertura exigida |
| Peluquería y cuidados | 0 a 400 € al año | Muy variable según la raza y el tipo de pelo |
| Urgencias y cirugías | Desde cientos hasta varios miles de euros | Imprevistos: conviene pactar un tope y el reparto |
| Residencia o cuidador en viajes | 15 a 40 € por noche | Varía por zona y por tipo de servicio |
Cuándo sí y cuándo no: custodia compartida del perro
La custodia compartida suena justa y a menudo lo es, pero no siempre es lo mejor para el perro.
Cuándo sí funciona
- El perro tiene un vínculo fuerte con los dos y se adapta bien a los cambios.
- Las viviendas están cerca y los horarios son compatibles.
- Los dos se comunican con respeto y cumplen lo pactado.
- El reparto de gastos está claro desde el principio.
Cuándo no conviene
- Las casas están lejos o uno de los dos va a mudarse de ciudad.
- El perro es muy mayor, tiene ansiedad por separación o lleva mal los cambios de rutina.
- El conflicto es alto y el perro se usa como moneda de cambio.
- Uno de los dos tiene poco tiempo o no dispone de una vivienda adecuada.
El caso en contra, dicho sin rodeos: algunos perros llevan mal cambiar de casa cada semana, y una custodia única con visitas regulares puede ser mejor para ellos que una compartida teórica. El criterio es el bienestar del animal, no la igualdad entre los adultos.
Parejas de hecho y parejas que no estaban casadas
La reforma habla de los cónyuges. Si vivíais en pareja sin casaros, la solución puede variar según la comunidad autónoma, los acuerdos que hubierais firmado y el criterio del juzgado. Algunas parejas de hecho tienen regulación autonómica propia y otras no. En ese escenario, un pacto escrito entre las dos partes, con el perro, las visitas y los gastos, es todavía más importante. Consulta con un abogado de familia.
Si ya ves venir la separación, guarda las facturas del veterinario a tu nombre, la cartilla sanitaria, las fotos con fecha y los mensajes que muestren quién se ocupa del perro. No te lo lleves a escondidas ni lo uses como moneda de cambio: puede jugar en tu contra y hace sufrir al animal. La mediación familiar es una vía rápida y menos desgastante para pactar el reparto.
Este artículo es información general y no sustituye el asesoramiento de un abogado. Cada caso es distinto: verifica la normativa vigente y consulta con un especialista en derecho de familia.
Lo que más pesa al final es quién cumple, más que quién gana. Un acuerdo bueno sobre el papel que nadie respeta le sirve de poco al perro, que solo necesita una rutina estable, comida a su hora y alguien que lo saque a pasear.
Normativa, trámites, salud y convivencia explicados para quien tiene perro en España.
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¿Quién se queda con el perro en un divorcio en España?
Lo decide el convenio regulador si hay acuerdo y, si no lo hay, el juez, atendiendo al bienestar del animal y al interés de la familia. No se queda automáticamente quien lo compró ni quien figura en el chip. Verifica la normativa vigente y consulta con un abogado.
¿Puede haber custodia compartida de un perro?
Sí. La Ley 17/2021 permite que el cuidado del animal se confíe a uno o a los dos cónyuges, con reparto de tiempos y de gastos. Funciona mejor cuando las viviendas están cerca, los horarios encajan y el perro se adapta bien a los cambios.
¿Importa quién figura como titular en el microchip?
Es un indicio, pero no decide el caso. El juez tiene en cuenta quién cuida realmente del perro, quién paga sus gastos y con quién tiene más vínculo. Si el titular cambia tras el divorcio, hay que actualizarlo en el registro de animales de tu comunidad autónoma.
¿Quién paga el veterinario del perro tras el divorcio?
Depende de lo que pacten o decida el juez. Lo habitual es reparto de los gastos ordinarios y un acuerdo sobre los extraordinarios, con un tope a partir del cual se consulta al otro. Dejarlo por escrito evita muchas discusiones.
¿Y si no estábamos casados?
La reforma se refiere a los cónyuges, así que en parejas no casadas el procedimiento puede variar según la comunidad autónoma y el juzgado. Un pacto escrito sobre el perro, las visitas y los gastos es especialmente recomendable. Consulta con un abogado.