Un cat sitter cuida al gato en la casa del dueño mientras este viaja, con una o dos visitas al día para dar comida, limpiar la caja de arena, jugar y avisar si algo anda mal. En Lima se cobra más o menos entre S/25 y S/55 por visita, y bastante más por pernocte. Lo que más cuesta conseguir es la confianza de alguien que te deja las llaves de su casa. Funciona mejor como ingreso complementario con clientes fijos que como sueldo desde el primer mes.
¿Buscas paseador en Lima? Compara perfiles y preciosUn cat sitter entra a la casa del dueño una o dos veces al día, mientras este viaja, y se ocupa de lo básico: agua y comida frescas, caja de arena limpia, un rato de juego y una mirada atenta para confirmar que el gato se ve bien. Ese es todo el trabajo, y es más delicado de lo que parece. El gato no avisa cuando algo anda mal, así que tu ojo es lo único que lo detecta.
En Lima la demanda se concentra en tres momentos: Fiestas Patrias en julio, diciembre con enero, y los feriados largos. Mucha gente de departamento viaja a provincia o al extranjero y prefiere no sacar a su gato de casa, porque el traslado y el hotel estresan a muchos felinos. Ahí entras tú, que le dejas el territorio intacto.
Qué haces en una visita de 40 minutos
La rutina parece simple y por eso se descuida. Los clientes que repiten son los que reciben visitas siempre iguales, con el mismo orden, y un reporte corto después de cada una.
- 1Entra sin ruido y busca al gato con la vista. Si no aparece, revisa sus escondites habituales antes de seguir con lo demás, porque un reporte que dice «no lo vi» angustia al dueño y casi siempre tiene solución.
- 2Cambia el agua y lava el plato. Muchos gatos rechazan agua con pelos o con polvo, y un gato que bebe poco es una señal que quieres anotar.
- 3Sirve la comida en la cantidad que dejó el dueño, sin improvisar ni regalar premios extra. Anota cuánto quedó sin comer en la visita anterior.
- 4Limpia la caja de arena y mira lo que hay. Cantidad de orina, heces blandas o rastros de sangre son datos que el veterinario querrá conocer.
- 5Juega entre diez y quince minutos con el juguete que el gato ya conoce. Un gato que ignora todo juego durante varios días merece una llamada al dueño.
- 6Revisa ventanas, balcón y puertas. En los edificios de Lima los gatos sin malla de seguridad se caen de los pisos altos, y una ventana entreabierta es un riesgo real.
- 7Manda una foto o un video corto con una línea de reporte y cierra todo como lo encontraste.
| Servicio | Rango en soles | Qué incluye |
|---|---|---|
| Visita de 30 minutos | S/25 a S/35 | Comida, agua, arena, un rato de juego y reporte con foto |
| Visita de 45 a 60 minutos | S/35 a S/55 | Lo anterior más cepillado, juego largo o medicación indicada por el veterinario |
| Dos visitas al día | S/50 a S/90 | Mañana y noche, útil para gatos mayores o con tratamiento |
| Pernocte en casa del cliente | S/90 a S/150 por noche | Compañía continua, dormida en el lugar y rutina completa |
| Recargo por feriado o temporada alta | S/10 a S/30 por día | Fiestas Patrias, Navidad y Año Nuevo |
| Gato adicional en el mismo hogar | S/5 a S/15 por gato | Más platos, más arena y más tiempo de atención |
Son rangos de referencia y no una tarifa oficial. El precio sube con la distancia, con los distritos de tráfico pesado y con la cantidad de tareas. Escribe qué incluye cada visita para no discutir después, y si cobras recargo por zona, dilo desde la primera cotización.
La confianza: llaves, contrato y qué cubre un seguro
Nadie contrata a un desconocido para entrar a su casa cuando está de viaje. La confianza se construye con orden y con papeles. Antes del primer día, pide una reunión de veinte o treinta minutos en la casa, con el gato presente. Así conoces dónde está todo y el gato te huele antes de que te quedes solo con él.
- Una hoja de datos con el veterinario de cabecera y su teléfono, el alimento y las cantidades, la medicación que el veterinario haya indicado, las manías del gato y sus escondites.
- Una autorización escrita para llevar al gato a una veterinaria en caso de emergencia, con quién paga y hasta qué monto.
- Un contrato simple de una página con fechas, horarios, tarifa, forma de pago (Yape o transferencia) y política de cancelación. Pide la mitad al confirmar.
- Las llaves se entregan en mano, se anotan y se devuelven en mano. Si el edificio tiene portería, tu nombre debe figurar en la lista de ingreso autorizada por el dueño.
- Fotos del estado de la casa al llegar y al irte, para que cualquier daño tenga origen claro.
Sobre seguros, no existe uno obligatorio para este oficio. Algunas aseguradoras ofrecen pólizas de responsabilidad civil que podrían cubrir daños a terceros, pero las condiciones varían mucho. Consulta con un corredor de seguros antes de prometerle a un cliente que estás cubierto. Lo que sí puedes ofrecer sin póliza es orden: reportes diarios, fotos y respuesta rápida cuando algo se rompe o el gato se enferma.
Un gato que lleva un día entero sin comer, que vomita varias veces, que respira con la boca abierta o con esfuerzo, o que está decaído y esconde la cabeza, necesita que avises al dueño y a su veterinario ese mismo día. Un gato macho que entra y sale de la caja de arena sin lograr orinar, o que maúlla de dolor al intentarlo, es una urgencia que no puede esperar a mañana. Tú no diagnosticas ni medicas. Describes lo que ves, mandas foto y sigues las instrucciones del dueño y del veterinario. Nunca le des medicamentos de personas.
Cómo conseguir tus primeros clientes
Este negocio se mueve casi por completo con recomendaciones, así que tus primeros tres clientes importan más que cualquier anuncio. Hazlo bien con ellos y el resto llega solo. Para empezar, estos canales son los que mejor funcionan en la práctica:
- Veterinarias y consultorios de tu distrito. Deja una tarjeta y pregunta si pueden recomendarte a quienes viajan.
- Grupos de vecinos, condominios y chats de edificio, donde ya hay confianza previa entre personas.
- Rescatistas y personas con gatos en tránsito, que necesitan cobertura cuando viajan y conocen a mucha gente con gatos.
- Tu propio círculo, con descuento a cambio de una reseña escrita y permiso para usar una foto del gato.
- Instagram con fotos de gatos reales y reportes de visita, siempre con permiso del dueño y sin mostrar la dirección.
Errores que te cuestan clientes
- Prometer visitas que no puedes cumplir por tráfico. En Lima, una visita en San Juan de Lurigancho seguida de otra en Miraflores no cabe en la misma mañana.
- Abrir la puerta del balcón para que el gato tome sol sin que el dueño lo haya autorizado.
- Cambiar el alimento por tu cuenta porque «el otro le caía mal». Un cambio brusco de comida causa problemas digestivos.
- Dejar de reportar cuando todo está normal. El dueño necesita saber también cuando todo va bien.
- No escribir las condiciones. El cliente que cancela el día anterior y se niega a pagar suele ser el que nunca firmó nada.
Cuándo sí y cuándo no te conviene
Cuándo sí
- Tienes horarios flexibles por la mañana y por la tarde, y vives o trabajas cerca de tus clientes.
- Entiendes el comportamiento felino y sabes leer a un gato asustado sin forzarlo.
- Buscas un ingreso extra que crece con recomendaciones y no necesitas un monto fijo mensual.
Cuándo no
- Necesitas un sueldo estable desde el primer mes. La agenda se llena en julio y diciembre y se vacía en marzo y abril.
- No toleras la idea de enfrentar una emergencia a solas con el gato de otra persona.
- Dependes del transporte público y vives lejos de la zona donde están los clientes.
Haz la cuenta con calma antes de renunciar a nada. Con cuatro visitas diarias a S/30, son S/120 al día, y en un mes de veinte días de trabajo suman unos S/2,400 brutos. Resta pasajes, combustible o moto, los días sin clientes y los recargos que no cobraste, y verás por qué muchos cat sitters lo combinan con otro empleo durante su primer año. Sigue siendo un buen negocio si lo armas por capas, con clientes fijos que se suman uno a uno.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cobra un cat sitter en Lima por visita?
Entre S/25 y S/35 una visita de 30 minutos, y entre S/35 y S/55 una de 45 a 60 minutos, según el distrito y las tareas. El pernocte en casa del cliente va de S/90 a S/150 por noche. Son rangos de referencia para 2026 y cada cat sitter fija los suyos.
¿Un gato puede quedarse solo un fin de semana sin cat sitter?
Un gato adulto y sano suele aguantar un par de días con agua, comida y arena limpia. El problema es el imprevisto: un derrame de agua, un vómito, un gato atrapado detrás de un mueble. Con una visita diaria eso se detecta a tiempo. Para viajes de más de dos o tres días, la visita diaria es lo más sensato.
¿Necesito estudiar algo o tener licencia para ser cat sitter?
Hasta donde se sabe no existe una licencia obligatoria para este servicio. Lo que más pesa es la confianza, así que ayudan los cursos de primeros auxilios felinos y de comportamiento de gatos, y las referencias de clientes anteriores. Si tu actividad será regular, consulta con un contador cómo emitir comprobantes ante SUNAT.
¿Qué hago si el gato se escapa durante mi visita?
Avisa de inmediato al dueño, cierra la puerta y revisa escondites, escaleras y ascensor del edificio. La mayoría de los gatos se queda cerca del lugar donde se escapó. No lo persigas, porque correrá más lejos. Pide ayuda a los vecinos, deja comida y su caja de arena cerca de la puerta y sigue las instrucciones del dueño.