Bobby de Greyfriars fue un skye terrier escocés que veló la tumba de su dueño John Gray, policía nocturno de Edimburgo, durante 14 años (1858-1872) en el cementerio de Greyfriars Kirkyard. Tiene una estatua de bronce a la entrada del cementerio que es atracción turística mayor de Edimburgo.
Antes de Hachiko hubo Bobby. Casi 70 años antes que la historia japonesa, este pequeño skye terrier escocés veló la tumba de su dueño en Edimburgo durante 14 años. Su estatua de bronce frente al pub Greyfriars Bobby's Bar es una de las atracciones más visitadas de la capital escocesa. La leyenda inspiró novelas, una película Disney en 1961 y una versión moderna de 2005.
John Gray, el dueño policía
John Gray era un policía nocturno de Edimburgo en los años 1850, encargado de patrullar el barrio antiguo de la ciudad. Como compañía de turno, se compró un cachorro skye terrier al que llamó Bobby. El pequeño perro lo acompañaba en cada patrulla por las calles oscuras y empedradas de la Old Town. John Gray murió de tuberculosis el 8 de febrero de 1858 y fue enterrado en el cementerio Greyfriars Kirkyard, en el corazón de la ciudad.
Catorce años de espera
Tras la muerte de John Gray, Bobby se negó a abandonar la tumba. Vecinos, sepultureros y feligreses del Greyfriars Kirk intentaron llevárselo, pero el perro siempre volvía al cementerio. Solo dejaba la tumba al mediodía cuando sonaba el cañón del castillo de Edimburgo, momento en que iba al Coffeehouse de John Traill, dueño de un café cercano, a recibir su única comida del día.
El alcalde lo salvó de la perrera
En 1867 el ayuntamiento de Edimburgo aprobó una ordenanza que ordenaba sacrificar a todos los perros sin dueño y sin licencia. Bobby era oficialmente un perro sin dueño. Cuando se lo iba a llevar la perrera, el Lord Provost (alcalde) de Edimburgo Sir William Chambers pagó la licencia personalmente y le regaló un collar de bronce con una placa que decía: 'Greyfriars Bobby, regalo del Lord Provost de Edimburgo 1867, licencia'. Ese collar se conserva hoy en el Museo de Edimburgo.
La muerte de Bobby (1872)
Bobby murió el 14 de enero de 1872, a una edad estimada de 16 años. Fue enterrado por la congregación cerca de la entrada del cementerio Greyfriars Kirkyard, dado que como animal no podía ser enterrado en tierra consagrada. La inscripción de su lápida dice: 'Greyfriars Bobby - died 14th January 1872 - aged 16 years - Let his loyalty and devotion be a lesson to us all'.
La estatua y la fundadora Angela Burdett-Coutts
La baronesa Angela Burdett-Coutts, una de las mujeres más ricas de la Inglaterra victoriana y benefactora de muchas causas (incluyendo la protección animal), financió la estatua de Bobby en 1873. La esculpió William Brodie y fue colocada en la esquina de Candlemaker Row y George IV Bridge, frente a la entrada del cementerio. El bronce de Bobby tiene la nariz pulida brillante porque los turistas la frotan creyendo que da suerte. Las autoridades han pedido no hacerlo porque desgasta el material.
¿Es la historia totalmente real?
En 2011 el historiador Jan Bondeson publicó 'Greyfriars Bobby: The Most Faithful Dog in the World', donde argumenta que la historia fue parcialmente romantizada por John Traill, el dueño del café, para atraer clientes. Según Bondeson hubo dos Bobbys: el original murió a los pocos años y fue reemplazado por otro skye terrier similar para mantener la leyenda. La controversia sigue abierta, pero la mayoría de fuentes escocesas defienden la versión tradicional.
El skye terrier, raza casi extinta
El skye terrier es una raza escocesa originaria de la isla de Skye, en las Hébridas Interiores. Pequeño (8-10 kg), con pelo largo que cae sobre los ojos, fue muy popular en la Inglaterra victoriana. La reina Victoria tenía varios. Hoy es una de las razas más raras del mundo: el Kennel Club Británico la considera 'vulnerable' con menos de 50 nacimientos registrados al año. En Perú es prácticamente inexistente.
Películas y libros
- 'Greyfriars Bobby' (1961, Disney): película live-action protagonizada por un skye terrier, dirigida por Don Chaffey.
- 'The Adventures of Greyfriars Bobby' (2005): remake con voces de James Cosmo y Christopher Lee.
- Novela 'Greyfriars Bobby' de Eleanor Atkinson (1912): bestseller global de inicios de siglo XX.
- Documentales de BBC y National Geographic sobre la historia y el debate histórico.
- Episodios de podcasts de leyendas urbanas escocesas.
La estatua está en la esquina de Candlemaker Row con George IV Bridge, frente a la entrada del cementerio Greyfriars Kirkyard. Al lado está el pub 'Greyfriars Bobby's Bar' que data de 1722 y la tumba de Bobby está dentro del cementerio. Es uno de los free-tour más populares de la ciudad y atrae especialmente a turistas con perros.
Bobby en la cultura escocesa
Bobby es probablemente el segundo perro más famoso de Reino Unido tras los corgis de Isabel II. Aparece en libros de texto escolares escoceses, en sellos postales y en merchandising de toda Edimburgo. La historia es un pilar de la identidad escocesa de lealtad y devoción, comparable a la importancia que tiene Hachiko en Japón.
No esperes hasta que pase algo. Pasea con tu perro siempre que puedas y delega los días imposibles.
Buscar paseadorPreguntas frecuentes
¿Cuántos años veló Bobby la tumba de su dueño?
14 años, desde 1858 (cuando murió John Gray) hasta 1872 (cuando murió Bobby a los 16 años). El perro casi nunca abandonaba el cementerio Greyfriars Kirkyard.
¿Qué raza era Bobby de Greyfriars?
Skye terrier, raza escocesa pequeña originaria de la isla de Skye. Hoy es una de las razas más raras del mundo.
¿Dónde está la estatua de Bobby?
En la esquina de Candlemaker Row con George IV Bridge, en Edimburgo, frente a la entrada del cementerio Greyfriars Kirkyard. La hizo el escultor William Brodie en 1873.
¿Es totalmente real la historia de Bobby?
Los hechos principales están documentados, pero el historiador Jan Bondeson sostiene que la leyenda fue parcialmente exagerada y que hubo dos perros Bobby. La controversia académica sigue abierta.
¿Quién financió la estatua de Bobby?
La baronesa Angela Burdett-Coutts, una de las mujeres más ricas de la Inglaterra victoriana y conocida benefactora de causas animales. La esculpió William Brodie en 1873.